Consultas a domicilio
Nos vemos en vuestro propio entorno para observar cómo vive tu perro el día a día. Analizamos juntos qué necesita y diseño un plan de acompañamiento adaptado a vuestra rutina.
Acompaño a perros y familias desde el respeto, la comunicación y el bienestar — para que disfrutéis del camino juntos.
Un perro corriendo. El pelo movido por la brisa. La libertad de poder ser perro.
Recuerda también la expresión «echar pelillos a la mar»: dejar atrás el conflicto y empezar de nuevo.
Menos tensión, más comprensión.
Menos lucha, más confianza.
Cómo puedo ayudarte
Nos vemos en vuestro propio entorno para observar cómo vive tu perro el día a día. Analizamos juntos qué necesita y diseño un plan de acompañamiento adaptado a vuestra rutina.
Paseos individuales pensados para tu perro: a su ritmo, con tiempo para explorar y olfatear. Cada paseo es una oportunidad para trabajar la confianza y la calma.
Grupos reducidos y cuidadosamente seleccionados, donde los perros aprenden a relacionarse de forma respetuosa, sin forzar el contacto.
Tu perro sigue con sus rutinas de paseo, descanso y bienestar mientras tú no puedes estar, en un entorno tranquilo y de confianza.
Cada perro y cada familia son diferentes. Después de una primera conversación te explico cuál es la mejor forma de acompañaros y el presupuesto correspondiente.
Un servicio más
Hay días que también son importantes para tu perro.
Si quieres que pueda acompañarte en una boda, una celebración o un evento familiar sin renunciar a su bienestar, puedo ocuparme de él durante toda la jornada.
Me adapto a sus necesidades: paseos, descanso, momentos de calma, acompañamiento durante la ceremonia o las fotografías y, si es necesario, traslado de vuelta a casa.
El objetivo es que tú disfrutes del día con tranquilidad y que tu perro también pueda vivirlo de una forma segura y respetuosa.
Quién soy
Soy Ana Martín, desde hace muchos años acompaño a perros y familias desde un enfoque basado en el respeto, la comunicación y el bienestar.
Creo que cada perro tiene su propia personalidad, su historia y su manera de relacionarse con el mundo. No creo que todos los perros deban comportarse igual, así que no uso recetas universales: cada proceso es distinto, y cada familia merece ser acompañada sin juicios y con tiempo.
Hay muchas maneras de convivir con un perro. Algunas se basan en el control, otras en la obediencia. Yo elegí otro camino: observar antes de intervenir, comprender antes que corregir, acompañar en lugar de imponer.
Porque cuando entendemos cómo se siente un perro, cómo se comunica y qué necesita, la convivencia cambia por completo. Así nació Pelillos al viento.
Mi enfoque
No busco que un perro obedezca más. Busco que necesite menos ayuda.
No trabajo sobre el síntoma, trabajo sobre la causa. No uso recetas universales: cada perro tiene una historia, cada familia una realidad.
Cada acompañamiento empieza por observar: cómo se comunica el perro, qué le genera estrés o calma, cómo es la rutina de la familia. A partir de ahí diseño un plan a medida, sin atajos ni fórmulas cerradas.
Lo que guía mi trabajo
Más de una década de formación continua
Una formación construida paso a paso, con algunos de los principales referentes europeos en acompañamiento canino respetuoso. Cada etapa desarrolla la anterior, en lugar de sustituirla.
«Para disfrutar en verdad de tu perro, no se debe tratar de entrenarlo para que sea semihumano. El punto es abrirse uno a la posibilidad de ser más perro.»